Bioremodeladores y bioestimuladores. Estimula la producción de colágeno y elastina desde las capas profundas de la piel para recuperar densidad, elasticidad e hidratación sin alterar la estructura de tu rostro.

Tratamientos que buscan estimular procesos relacionados con la producción de colágeno para mejorar progresivamente la firmeza, elasticidad y calidad de la piel, de acuerdo con las características y necesidades de cada persona.
Soluciones médicas personalizadas para la pérdida de densidad y firmeza.

Información clara para tomar decisiones informadas.
La diferencia principal está en cómo actúan y qué buscamos conseguir con cada uno.
Los fillers de ácido hialurónico aportan volumen, soporte o proyección a determinadas zonas del rostro. Dependiendo de sus características y densidad, pueden utilizarse para definir contornos, recuperar volumen o dar soporte a los tejidos. También tienen propiedades de hidratación, aunque este no es el objetivo principal de todos los fillers.
Los bioestimuladores, en cambio, buscan favorecer procesos biológicos propios de los tejidos, como la producción y remodelación de colágeno, dependiendo del producto utilizado.
No, su efecto es progresivo y está orientado principalmente a mejorar características como la firmeza, elasticidad y densidad de la piel, más que a aportar un volumen inmediato.
La mayoría de los tratamientos requieren dos o tres sesiones continuas para apreciar los efectos en la piel, aunque el número puede variar más o menos una sesión dependiendo de las características de cada paciente.
Los productos colocados se degradan progresivamente, pero los cambios que producen en los tejidos pueden permanecer por más tiempo.
Valoraremos las características de tu piel y tus objetivos para determinar si un bioestimulador puede ser adecuado para ti, qué esperar del tratamiento y cuándo es suficiente.